¿Y qué pasa con el deseo sexual en la búsquea del embarazo?

Worried couple having big problems in bedroom
Ana Cruz

Ana Cruz

Psicóloga y Sexóloga
www.anacruzpsicologia.es

¿Han cambiado vuestras relaciones sexuales desde que buscáis un bebé? Por qué no disfrutáis del sexo y qué hacer para resolverlo.

Si estás leyendo es porque tú y tu pareja (o tú sola) estáis buscando aumentar la familia, y esto puede estar afectando a la calidad de vuestras relaciones sexuales. Algo está pasando, ya no disfrutáis igual del sexo o incluso se ha convertido en un tema que os produce cierto rechazo. 

No te alarmes, es más común de lo que crees. Se estima que en torno a un 20% de la población en búsqueda de un embarazo exitoso presenta dificultades para conseguirlo. Así que para empezar, que no cunda el pánico, no estáis solos.

La búsqueda del embarazo engloba muchos factores, tanto físicos como psicológicos, que afectan de forma brutal al deseo y a la actividad sexual en la pareja. Pero, vamos a verlo detalladamente.

¿Por qué ya no siento deseo de mantener relaciones sexuales con mi pareja? ¿Por qué, de mantenerlas, no me resultan tan placenteras como antes? ¿Por qué el sexo se ha convertido en algo negativo para mí?

El sexo se ha convertido en un deber. Tener que programar las relaciones sexuales en días concretos del ciclo o hacer que éstas adquieran un carácter meramente reproductor lleva a la pérdida de la espontaneidad y a la concepción del sexo como “placer por el placer”

Cuando el problema de fertilidad lo presenta solo uno de vosotros. Ante la infertilidad, el que recibe el diagnóstico suele experimentar sentimientos de culpa, ya que es la persona responsable de que no se consiga el propósito de ambos. Es frecuente sentir que se está privando a la pareja de la posibilidad de tener hijos. Si este no es el caso, es posible que os estéis culpando el uno al otro por esta incapacidad para concebir, experimentando resentimiento y rabia entre vosotros.

“Para qué mantener relaciones sexuales si no consigo lo que quiero”. Cuando el único objetivo del encuentro sexual es el embarazo, tu vida sexual y la de tu pareja gira en torno a vuestras limitaciones para concebir, y el erotismo y el placer pasan a un segundo plano. El deseo se inhibe ya que el sexo es un recordatorio de la incapacidad de reproducción y pierde su naturalidad. La pasión desaparece, dando paso a la obligación, y eso apaga la llama.

Estrés, estrés y estrés. Vivimos en la cultura de la inmediatez, eso es innegable. Todo tiene que ser para “antes de ayer” o como tarde, para ya. Y en la búsqueda del embarazo no podía ser menos. Si a esto le añadimos el hecho de que cada vez, por diferentes circunstancias, retrasamos el momento de tener un hijo, con las consecuencias a nivel biológico que eso supone, la prisa asume el control de la situación y nos empuja en una carrera contrarreloj de lo más estresante. Además, como pareja con este tipo de dificultades, os estaréis sometiendo a un régimen estresante de visitas continuas al médico, tratamientos farmacológicos e incluso intervenciones quirúrgicas que suponen una carga para vuestra vida diaria y que puede afectar a vuestro estado emocional, social y claro, sexual. Todo esto supone una crisis vital para vosotros y el sexo adquiere un tono negativo que os impide disfrutarlo como antes.

Ante todos estos desajustes, puede que sientas que no hay nada que hacer, que va a ser prácticamente imposible recuperar la vida y la chispa sexual que teníais antes… Pues, déjame decirte que no es así.

¿Cómo lograremos mejorar vuestra vida sexual?

Normalizando las emociones negativas y las dificultades sexuales actuales. Claro. Tranquilos, los cambios emocionales y comportamentales que estáis experimentando son totalmente naturales, no son un problema de pareja en sí mismos, sino la consecuencia lógica de los procesos tan complicados por los que estáis pasando. Ventilad emociones, implicaos los dos para que podáis comprender mejor las emociones del otro. Esto os ayudará a reconocer que no estáis solos y que posiblemente podáis dejar de percibiros como casos aislados.

Favoreciendo la comunicación asertiva, positiva y directa. Tenemos que evitar posibles interpretaciones erróneas del comportamiento de nuestra pareja. Olvídate del “él/ella se debería dar cuenta de que yo…” y expresa con claridad tus necesidades. Culpa, tristeza, irritación… no tengas miedo de hablar abiertamente de ese tipo de emociones. O, si lo necesitas, pide a tu compañero/a que te dé tu espacio para asimilar todo esto. Sea como sea, exprésate de forma asertiva y empática, comprendiendo que tu pareja también está experimentando emociones complicadas. 

Elimina la exigencia, las expectativas irreales, y reconduce vuestra sexualidad hacia la función erótica. El fin es que logréis una interacción sexual sin metas, y recuperar la satisfacción en la sexualidad abonándoos al placer por el placer. Olvídate de los días fértiles y busca espacios placenteros independientemente de ello. Recupera (o introduce) fantasías, sorpresas, juegos, masajes, caricias… Vuestro deseo de disfrutar de nuevo de vosotros mismos está ahí, solamente tenéis que encontrarlo.

Aplicación de técnicas específicas. Si crees que existe una disfunción sexual, bien sea previa o posterior al diagnóstico de infertilidad, o necesitáis ayuda para encaminar de nuevo vuestras relaciones sexuales, la terapia sexual y/o de pareja os acompañará y guiará en el camino hacia el logro de vuestros objetivos. 

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